Patrullas urbanas contra carteristas en el metro de Barcelona

Los carteristas del metro de Barcelona se han convertido en la noticia del verano. No son una novedad, el metro de Barcelona lleva años siendo azotado por esta lacra, que sufren especialmente los turistas, y las noticias invaden de vez en cuando las televisiones con unas breves imágenes en las que se ve, a menudo, a jóvenes marroquís o del Este ocultando su cara y revelando que lo hacen porque no encuentran trabajo y es triste pedir pero más triste sería robar y todo eso. Las noticias a menudo sacan a un simpático policía o Mosso explicando que, por mucho que quieran y por mucho que los detengan, con la ley en la mano poco se les puede hacer, y a la media hora vuelven a estar en la calle, es decir, en el metro, robando de nuevo.

Pero si el tema se ha vuelto tan noticiable este verano es porque algunos ciudadanos se han organizado y han formado patrullas urbanas que entran en los vagones a la busca de carteristas y con el objetivo de avisar a los turistas. Cuando encuentran a los carteristas, hacen sonar sus silbatos para avisar a todos los pasajeros e insisten hasta que los echan del vagón y, a ser posible, de las instalaciones del metro.

El tema se ha puesto aún más candente porque desde el consistorio de la ciudad se ha dejado claro que están en contra de este tipo de patrullas autoorganizadas. Esta semana el quinto teniente de alcalde de Seguridad y Prevención, Albert Batlle, avisó que combatiría el fenómeno de las patrullas ciudadanas. Durante una entrevista en la cadena SER, Batlle aseguró que «la responsabilidad de la seguridad, el orden público y la ordenanza de convivencia en democracia corresponde a la administración», por lo que «no puede haber autoorganización, es peligrosísimo”. Supongo que la lucha contra las patrullas tiene un origen doble:

  • por un lado, no deja de ser una acción ciudadana que deja en mal lugar la actuación policial; si las autoridades llevasen a cabo su cometido, no habría delincuencia en el metro, o no en la medida en que la hay actualmente. Aquí habría que hacer una distinción entre los policías, que pueden detener a más o menos carteristas, y las leyes que les impiden retenerlos o llevarlos a la cárcel, puesto que parece que la reincidencia no implica aumento de condena;
  • por otro lado, supongo que habrá miedo en el consistorio de que suceda algo realmente grave y haya un enfrentamiento que deje heridos entre los carteristas o las patrullas, o incluso un muerto entre éstos últimos; entonces sí que los ánimos se caldearían y las noticias echarían humo.

Ayer el conflicto entre Mossos y patrullas subió un peldaño en intensidad cuando una de las patrullas más conocida, la capitaneada por Eliana Guerrero, fue retenida media hora por las autoridades en la estación de Passeig de Gràcia. Las autoridades afirman que la retención se debe a que dos de los miembros de la patrulla llevaban de forma visible esprays de pimienta con los que amenazaban a los carteristas; desde la patrulla indican que todo eso es falso, y que simplemente fueron retenidos media hora.

Dejo las dos noticia, la primera redactada por Alba Losada y la segunda por Arturo Esteve, extraídas ambas íntegras de metropoliabierta. Sigue leyendo «Patrullas urbanas contra carteristas en el metro de Barcelona»