Gran historia de la ciudad, de Charles Delfante

Me temo que es totalmente inútil recordar que nuestras ciudades, que fueron despojadas de su alma y de su espíritu a medida que fue desapareciendo en ellas el sentimiento de comunidad, han dejado de serlo, para convertirse tan sólo en meras aglomeraciones.

Así empieza el libro Gran historia de la ciudad de Charles Delfante. Su subtítulo, bastante claro: De Mesopotamia a Estados Unidos, nos da una idea de lo que vamos a encontrar: un estudio, extenso y pormenorizado, de la evolución de la ciudad, de su urbanismo y sus “hechos urbanos” (“llamo así a toda expresión en volúmenes, llenos o vacíos, que otorga a la ciudad su carácter”). El estudio se divide en distintas etapas, da una somera introducción de la época histórica, un apunte de las distintas posibilidades urbanas que se daban en el momento y luego entra en una enumeración de los principales casos urbanos de cada uno de los ejemplos, o de casos distintos a todo lo anterior.

Lo que nos lleva al problema esencial que subyace de fondo: ¿cómo abordar el estudio de una ciudad, o, aún peor, de la ciudad? Volviendo a las palabras del post anterior, ¿cómo aventurar una definición que sirva tanto para abarcar a Burgos como a Nueva York, a la Atenas del siglo V a. C. pero también a la Atenas de 2019? Delfante tiene la ventaja de que no lo intenta a fondo: no pretende dar una historia del urbanismo, sino una muestra amplia de las distintas soluciones que cada ciudad ha adaptado en función de su historia, su momento, sus construcciones previas, la idiosincrasia de sus gentes y geografías; del azar, si acaso, dados tantos factores.

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Sin embargo, el estudio se centra en lo sólido, lo formal de cada ciudad, dejando de lado el carácter de sus pobladores o los efectos que cada hecho urbano tiene sobre la ciudad (no es esto un error, sino que escapa del estudio que Delfante se proponía). Sorprende la manía por demonizar las ciudades actuales (el libro se publicó en 1997) tan presente en otros autores (ya hemos hablado de La destrucción de la ciudad de Juanma Agulles y pronto lo haremos sobre Lewis Mumford y su colosal La ciudad en la historia, si es que algún día podemos terminar su lectura). La ciudad es lo que es, reflejo de una época y resultado de una larguísima serie de luchas y factores encontrados; si acaso, la ciudad la deciden los vencedores, y la habitan tanto ellos, una minoría, como los vencidos. Poéticas a parte, lo interesante para este blog son los efectos que tiene la ciudad sobre los ciudadanos, la generación de lo urbano, la necesidad del disfraz y el escamoteo de la identidad, la lucha contra la propia ciudad por parte de sus ciudadanos que se vive en cada metrópolis: huertos urbanos frente a armazones de hormigón crecientes, monedas éticas frente al tardocapitalismo, un simple graffiti que luche contra la gentrificación.

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